NUESTRA GENTE: Veteranos y ex alumnos de HPS alistados clarifican dudas sobre la universidad, el mundo laboral y las Fuerzas Armadas

NUESTRA GENTE: Veteranos y ex alumnos de HPS alistados clarifican dudas sobre la universidad, el mundo laboral y las Fuerzas Armadas

El 11 de noviembre es el Día de los veteranos, un día en el que recordamos y honramos a los hombres y mujeres valientes que respondieron al llamado del deber y defendieron nuestra nación y modo de vida.  Además de expresar nuestras más sinceras gracias a los veteranos que han servido a nuestra nación con gran honor, también queremos ayudar a nuestros estudiantes que quizás se alisten a aprender de la experiencia de nuestros veteranos y ex alumnos de las Escuelas Públicas de Hartford alistados; sobre la experiencia de alistarse, la realidad de la situación, el rigor requerido, cómo estar en las Fuerzas Armadas te transforma para bien y la asistencia económica disponible para la universidad.  Los invitamos a disfrutar de las entrevistas con George Davis, ex alumno de University High School of Science and Engineering; Dirk Olmstead, principal de Parkville Community School; y el Dr. Donald Slater, Director Ejecutivo de Programas Especiales de las Escuelas Públicas de Hartford.

George Davis, Guardiamarina 3ª Clase, University High School of Science and Engineering—Clase del 2016

george-davisActualmente asisto a la Academia Naval de Estados Unidos, donde estoy completando mi bachillerado en oceanografía.  En la primavera de 2019 seré nombrado Oficial de Marina y dirigiré a un grupo de marineros o infantes de Marina alistados.  Me crié en Berlin, Connecticut y me gradué de University High School of Science and Engineering en Hartford, CT en 2015

Me alisté al servicio militar directamente después de la escuela superior.  Me gradué a comienzos de junio de 2015 e hice mi juramento de entrada a la Marina el 1º de julio de 2015.  Decidí servir por varias razones, entre las cuales estaban obtener una educación gratuita, un trabajo garantizado, la oportunidad de ver el mundo, tener oportunidad y experiencias que no te ofrece ningún otro trabajo, las puertas que se abren después del servicio militar, la habilidad de desarrollarme para el bien de mi país y mi familia, y el poder hacer mi parte para contribuir a mi país y sus ciudadanos.

He estado destacado en Annapolis, Maryland desde julio de 2015, donde estoy recibiendo una educación de primer orden, participo de toda clase de clubes y actividades extracurriculares, y navego en el Equipo de Velero a Mar Abierto División 1 de la Marina.  Me siento orgulloso de llevar mi uniforme todos los días porque la educación que estoy recibiendo, pagada por los contribuyentes de Estados Unidos, es el arma más poderosa que tenemos en contra de nuestros enemigos en el mundo actual. Sé que puedo usar esa educación para hacer del mundo un mejor lugar para vivir.

El verano pasado estuve en un Destructor, un buque de 510 pies, de la Marina de Estados Unidos, ubicado cerca de Norfolk, VA.  Allí tuve la oportunidad de usar el entrenamiento que recibí durante el pasado año; guié el buque, di órdenes sobre la dirección y el motor, y aprendí cómo vivir en un buque de este tipo.  Al completar mi estadía en el buque, desembarqué Mayport, Florida y regresé a la Academia para comenzar mi segundo año académico.  Los amigos que he hecho en las Fuerzas Armadas son como mi familia; paso tanto tiempo con ellos que ahora son parte de mi familia y no cambiaría esto por nada del mundo.

george-davis-and-crew-on-shipLas Fuerzas Armadas, y específicamente la Marina, tienen distintas trayectorias para que sus miembros reciban una educación universitaria.  La Marina generosamente me ofreció una beca para asistir a la Academia Naval de Estados Unidos junto con 4,400 otras personas maravillosas de los 50 estados de Estados Unidos y una multitud de otros países.  Otros programas universitarios de la Marina son De Marinero a Admiral, ROTC, OCS, el Programa de Encargos para Oficiales Alistados y el programa BOOST.

Las Fuerzas Armadas me han hecho una mejor persona.  Estar en la Marina me ha ayudado a convertirme en un individuo más completo, al exponerme a situaciones que, de lo contrario, no habría tenido la oportunidad de experimentar.  He vivido con personal alistado en un buque y he llegado a apreciar las tareas menores que a veces tienen que hacer y a respetar cuán arduo trabajan para convertirse en los expertos mecánicos que son.  Las Fuerzas Armadas también han dado estructura a mi vida y han ayudado a salvar la vida de muchos de mis amigos, quienes de otra manera se habrían involucrado con malas personas.  El servicio militar me ha ayudado a desarrollar una estructura moral, mental y física sólida.  Mi familia se siente orgullosa de esto, lo que me hace apreciar a mi familia aun más.

Si no me hubiera alistado, no estaría recibiendo la gran educación que la Marina tiene para ofrecerme, no sería la persona educada y polifacética que soy hoy, y quizás incluso no habría ido a la universidad.  La gran ventaja de las Fuerzas Armadas es que al alistarte tienes garantizado un trabajo, cuidados médicos de calidad, y una de las mayores familias del mundo.  Después de que completas tu compromiso con la Marina, puedes hacer lo que quieras, puedes completar tu educación universitaria de manera gratuita, puedes abrir tu propio negocio, o puedes tener una carrera en cualquier rubro que escojas.  Además, en el camino conocerás personas que han servido, con quienes establecerás conexiones de por vida; siempre habrá alguien para ayudarte a alcanzar tus metas.

Les sugiero enfáticamente a todos los estudiantes de escuela superior que consideren los beneficios de alistarse en las Fuerzas Armadas.  Las ventajas y oportunidades son infinitas.  Si estás considerando una carrera en las Fuerzas Armadas, o incluso si quieres alistarte para darle un impulso a tu futuro, ve a ver a un/a reclutador/a local, quien puede darte toda la información que necesitas: cuál trayectoria te conviene, oficial, alistado, educación; él o ella tendrá toda la información.  Lo que harás en las Fuerzas Armadas será distinto de lo que hagan todos tus amigos de la infancia; verás el mundo desde una nueva perspectiva, tendrás la oportunidad de recibir educación gratuita de primera clase, y crearás vínculos de por vida con las personas que conozcas y con quienes sirvas.  Son vínculos únicos.

Les deseo lo mejor a quienes están considerando seguir una carrera militar.  Espero servir con ustedes algún día y que esta entrevista haya convencido a aquellos de ustedes que estaban aún indecisos, o al menos, los haya entusiasmado a visitar a su reclutador/a local para obtener más información.

Dirk Olmstead, Principal de Parkville Community School

He enseñado 5º y 6º grado, así como Educación Física.  He sido Maestro de Instrucción, Decano de Estudiantes, Principal Auxiliar y Principal.  Crecí en Phoenix, Arizona.  Era un maestro de 26 años cuando decidí alistarme a los Reservistas del Ejército/Guardia Nacional en Arizona.  Siempre me interesaron las Fuerzas Armadas, pero me alisté para poder tener un segundo ingreso y planeaba retirarme del Ejército.

He formado parte de una Compañía de Transporte, una de Servicio Postal y una de Ambulancia Terrestre.  Hice mi Entrenamiento Básico en Fort Sill, Oklahoma y mi entrenamiento avanzado en Fort Jackson, Carolina del Sur.  Al comienzo, servía un fin de semana al mes y dos semanas durante el verano.  Sin embargo, en 2004 mi unidad fue activada; fuimos llamados a servicio activo y destacados en Tikrit, Irak, por lo que estuve lejos de mi familia por un año.

El Ejército me ayudó con una parte de mi matrícula universitaria mientras completaba mi maestría y mi Diploma de Sexto Año.  Habría tenido que pedir más préstamos estudiantiles si no hubiera sido por la ayuda del Ejército.

Además, mi experiencia militar me ayudó a darme cuenta de que puedo lograr cualquier cosa que desee, ya que me dio la confianza para soportar las difíciles condiciones que experimenté, incluyendo falta de sueño, lesiones y enfermedades, vivir en una zona de guerra, y temperaturas de hasta 129 grados.  El Ejército me enseñó a priorizar lo que se tiene que hacer y me entrenó para ser un líder más efectivo.  Si no me hubiera alistado al Ejército, probablemente todavía sería un maestro, y dudo que sería tan efectivo.

Recibí una Baja Honorable del Ejército en el 2006, después de ocho años de servicio.

Cuando te alistas en el Ejército, haces un compromiso de ocho años.  Varios reclutadores te dirán que es por menos tiempo, pero la verdad es que tienen control sobre ti por la totalidad de los ocho años.  Las Fuerzas Armadas no son para todos.  Pondrán a prueba tus límites mentales y físicos.  Durante el Entrenamiento Básico, estarás privado de sueño por semanas, asistirás a clases sobre una variedad de temas, y vivirás muy cerca de muchos otros soldados de distintas partes del país, quienes tendrán distintas creencias.  Se te someterá a las condiciones más estresantes que existen y tendrás que aprender a soportarlo.  No obstante, habrá muchas oportunidades para aprender destrezas de liderazgo que usarás por el resto de tu vida, no solo en el Ejército, sino también en la universidad.

Dr. Donald Slater, Director Ejecutivo de Programas Especiales de las Escuelas Públicas de Hartford

Nota del Editor: El Dr. Slater (Retratado en un tanque en Irak en la parte superior de la página) ha sido un maestro de ciencias a nivel de escuela superior, un profesor universitario adjunto, principal y Director de operaciones de las Escuelas Públicas de Hartford.  También ha sido Comandante de una unidad médica compuesta por 138 personas, la cual completó una asignación de 14 meses en Irak.  Tras 27 años en las Fuerzas Armadas – 8 años como Reservista del Ejército y 19 años en la Guardia Nacional – sus opiniones coinciden con las del Principal Olmstead: las Fuerzas Armadas pueden ofrecerle a una persona grandes beneficios como disciplina, madurez, educación, alcanzar sueños que nunca pensó posibles, pero el servicio militar no es para todos.  Debes estar listo para trabajar más fuerte de lo que hayas trabajo jamás, para pasar días sin dormir, para correr 7 millas cargando 40 libras, para estar hambriento, con frío, mojado y, por supuesto, para hacer el mayor sacrificio – ser llamado para combatir.  Si la única razón para alistarte al servicio militar es la ayuda financiera para la universidad, el Dr. Slater sugiere, como se lo ha sugerido a otros estudiantes de escuela superior antes, que no lo hagas, puesto que existen otras fuentes de asistencia financiera para la universidad.

Mira nuestra entrevista en video con el Dr. Slater, abajo.

Don Slater Short Interview from Hartford Public Schools on Vimeo.

La gira del Dr. Slater en Irak, abajo.
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