NUESTRA GENTE: Los estudiantes de Bulkeley elogian a su “mamá de la escuela” y heroína en su ciudad natal, Gretchen Levitz, por animarlos constantemente

“Mi pasión es ayudar a los estudiantes”, afirma Gretchen Levitz-Kimball, directora de programa en Bulkeley High School.  “Soy como la mamá de todos los niños”, añade. Levitz-Kimball ayuda a ofrecer a los estudiantes, incluyendo refugiados recién llegados al país, artículos de aseo personal y ropa para clima cálido donados.

Cuando le preguntas, Vencent Hamilton-Bell, estudiante de duodécimo grado de Bulkeley, no duda en compartir su opinión sobre Gretchen Levitz-Kimball.  “Es la versión femenina de Mr. Rogers,” expresó recientemente, comparando a Levitz-Kimball con el afamado ícono televisivo por la labor que ella ha realizado a favor de los estudiantes con necesidades especiales de Bulkeley.

“Ambos son serviciales, ambos inspiran a las personas a ser ellas mismas,” dijo.  “Ella es la persona perfecta para tener como maestra y como amiga.”

 

Gretchen Levitz (centro) con estudiantes en SpiritHorse.

En los pasillos de Bulkeley, un grupo selecto de estudiantes se refiere a Levitz-Kimball como la “mamá de la escuela”.   La veterana de 20 años en la escuela dirige SpiritHorse, un programa escolar que ayuda a cultivar en los estudiantes confianza y relaciones, mientras ganan un pequeño estipendio por su trabajo como mano de obra agrícola.  Los estudiantes limpian los establos, alimentan las cabras y plantan semillas en el jardín.  Muchos de los niños que participan en este programa son inmigrantes que acaban de llegar al país, y este trabajo los ayuda a adaptarse a su nuevo hogar.  Es un grupo muy cercano, gracias a la camaradería que desarrollan trabajando en la propiedad en Canton.

 

Los estudiantes montan a caballo por primera vez y chocan la mano de su “mamá de la escuela”.

“Somos como una familia, los estudiantes son tan diversos, vienen de todas partes, muchos de ellos refugiados, para muchos es su primera vez en este país y están aprendiendo sobre nuestra cultura y lo que significa ser un estudiante”, señaló Levitz-Kimball. “Necesitan la ayuda y están tan agradecidos, y yo estoy muy motivada a conseguirles todo lo que necesitan para triunfar.”

Las “necesidades” son entendidas de manera literal, como explicó Kathryn McLean.

Levitz-Kimball tiene un almacén lleno de suministros donados como desodorante, pasta de dientes, calcetines e incluso uniformes extra para estudiantes que no puedan comprar uno.

“Es fantástico poder ir a la escuela, ver a la Sra. Levitz y conseguir todas las cosas que necesito”, dijo McLean. “Sé que no tengo de que preocuparme.”

 

Los estudiantes atienden a los animales de la granja.

Adaptarse a Bulkeley tras mudarse de Texas el año pasado fue difícil para McLean.  Pero todos los primeros amigos que hizo la refirieron a Levitz-Kimball como una voz guía, señaló la adolescente.  Y, pronto, con la asistencia de McLean, estar en una nueva escuela, en una nueva ciudad, e incluso en un nuevo estado ya no fue tan difícil.

“Me ayudó”, explicó McLean. “Me hizo sentir en casa.”

El salón de clases de Levitz-Kimball está diseñado con esa intención en mente.  Está lleno de sillas cómodas y un sofá, e incluso tiene una chimenea falsa que completa la decoración y da la impresión de una sala de estar.  El diseño fue dirigido por una antigua estudiante que falleció poco después de su graduación debido a una enfermedad terminal.  El salón está dedicado a ella, la “Mansión Mágica de Melissa” y su foto está sobre el manto de la “chimenea”.

“Trato de ser cariñosa”, observó Levitz-Kimball.  “Creo que es algo que todos necesitamos.  Incluso los estudiantes más inaccesibles responden a esto.”

 

Tras una mañana en la granja, la comunidad de estudiantes se reúne para almorzar y decir afirmaciones; cumplidos que se ofrecen los unos a los otros.

Antes de llegar a Bulkeley, Levitz-Kimball trabajó para Asistencia Legal del Área Metropolitana de Hartford.  Y tras muchos años ayudando a estudiantes abusados o abandonados, decidió cambiar de rubro y dedicarse a prevenir ese tipo de situaciones.

La Sra. Levitz y sus estudiantes disfrutando de la belleza del aire y el sol.

“Tengo grandes esperanzas para ellos y no quiero que se rindan,” afirma.  “Trato de ser lo más optimista que puedo y trato de mostrarles que hay un amplio mundo allá afuera.”

Escrito por Vinny Vella, reportero de contacto, Hartford Courant, publicado originalmente aquí:
http://www.courant.com/hometown-heroes/hc-hh-gretchen-levitz-kimball-20170518-story.html

Fotos por Hartford Public Schools