NUESTRAS ESCUELAS: Los estudiantes de la Academia de Ingeniería y Tecnología Verde se embarcan en el Tercer Proyecto de Energía para Nepal

Antes de aterrizar en Nepal a finales de mayo y comenzar la ardua travesía al remoto Distrito Dolpa cerca de la frontera con China, el filántropo y viajero Peter Werth primero se reunió con los estudiantes de la Academia de Ingeniería y Tecnología Verde de Hartford Public High School (AEGT, por sus siglas en inglés).

Por tercer año consecutivo, los estudiantes de AEGT están cruzando el globo para llevar una fuente de energía renovable a pueblos aislados en la cordillera del Himalaya, y Werth es quien se asegura de que la turbina de viento y el otro equipo que los estudiantes han creado llegue a su destino sin percances.

 

“Han tenido un gran impacto.”
Peter Werth de la Werth Family Foundation habla con los estudiantes de Hartford AEGT. Los líderes de CBIA (en la imagen en la parte superior de la página) también asistieron.

Nepal 3.0, como se conoce el proyecto, está financiado en parte por la Werth Family Foundation, United Technologies, la comunidad empresarial de Connecticut y los amigos de AEGT.  Los estudiantes, en colaboración con la Alianza Educación y Fuerza Laboral de CBIA, trabajaron como equipo para crear la turbina y otros materiales que fueron enviados a Katmandú, desde donde fueron transportados—por helicóptero, burro y, finalmente, yak—a poblados remotos en Dolpa.

Werth envió un correo electrónico a Dayl Wlaker de CBIA desde Nepal para decirle que el paquete que los estudiantes enviaron a Nepal tendría que ser dividido en dos para poder ser transportado por helicóptero al poblado de Tinje.  Esto significó más tiempo y dinero, explicó Werth, pero los resultados finales valdrían el esfuerzo.

Resolver problemas del mundo real

Los estudiantes involucrados en el proyecto aprendieron como colaborar y trabajar como equipo, aplicando sus destrezas académicas para resolver un problema del mundo real.  Estas destrezas le servirán en sus futuros profesionales.

En una presentación para Werth y otros invitados, la estudiante Philisha Jordan explicó cómo ella y sus compañeros de clase trabajaron en el proyecto.  Jordan, quien planea montar su propio negocio cuando se gradúe de la universidad, describió tres aplicaciones para teléfonos celulares que su equipo usó para coordinar sus esfuerzos, documentos de trabajo y calendarios.

“A muchas compañías les gustan los jóvenes porque saben como usar las aplicaciones,” señaló su maestro Dave Mangus. “Muchas compañías quieren eso.”

Werth inició el proyecto hace varios años cuando conoció el poblado de Saldang mientras exploraba la región y supo que carecían de algo tan básico como electricidad.  La labor comenzó en 2013 cuando los estudiantes hicieron y enviaron un sistema de energía renovable a Saldang, lo que constituyó la primera vez que el poblado tuvo electricidad.

Pronto pueblo aledaños supieron la noticia, explica Werth, y los líderes de estas comunidades se le acercaron para preguntarle cómo podían obtener su propia fuente de energía.  Así, en 2015, un nuevo grupo de 15 estudiantes de AEGT diseñó y construyó dos sistemas de energía para los poblados de Namdo y Karang, igualmente aislados.

La meta para este año era construir sistemas de energía renovable para dos poblados adicionales.

Ayudar a una comunidad

Werth les dijo a los estudiantes que su trabajo para llevar electricidad a una escuela en uno de los poblados no sólo ayudó a los estudiantes, sino a todos en el poblado.

“La escuela es el centro de la comunidad en estos poblados”, añadió.

“Esto le permite al poblado tener reuniones comunitarias de noche y no tener que forzar a la gente a asistir a reuniones durante el día, cuando deberían estar trabajando en el campo.”

Werth explicó además cómo las fuentes de energía hacen posible que los poblados utilicen teléfonos satelitales para pedir ayuda—incluyendo helicópteros médicos—durante emergencias.

“Han tenido un gran impacto en estas comunidades y continuarán teniendo un impacto,” les dijo Werth a los estudiantes.

No obstante, a pesar de que la visita de Werth fue positiva, trajo una mala noticia.  Uno de los ancianos de uno de los poblados que visitó a los estudiantes en Hartford el año pasado falleció cuando un yak asustó al caballo que montaba en un camino estrecho en una montaña.  El hombre murió cuando el caballo cayó por el lado de la montaña.  Ni tan siquiera una llamada telefónica habría podido salvarlo.

“Cuando cayó estaba a 35 horas del centro médico más cercano,” señaló Werth.

“Probablemente había cruzado ese camino 1,000 veces, lo que demuestra que no podemos tomar nada por sentado.  Allá arriba, la vida es difícil.”

Aprovechar los recursos

Werth les dijo a los estudiantes que el gobierno de Nepal “ignora a las personas de Dolpa.  Pero nosotros no los ignoramos.”

Cuando Werth visitó la zona hace algunos años, se sorprendió de cómo la gente vivía.

“Vi escuelas sin electricidad y usaban lámparas con estiércol de yak para tener luz,” explicó.

Aunque no vio ninguna fuente de electricidad en el Distrito Dolpa, sí notó que había “mucho sol y mucho viento.  Estos son recursos que podemos aprovechar.”

Werth señaló que sólo necesitaba “algunos estudiantes de ingeniería brillantes—y, quién lo iba a decir, aquí estamos.”

Como resultado, los estudiantes de AEGT disfrutan de una sólida reputación al otro lado del globo terráqueo.

AEGT sigue un modelo establecido por NAF, una organización educativa sin fines de lucro que une a líderes educativos, comunitarios y empresariales para resolver problemas económicos y educativos.

 

Publicado anteriormente en CBIA News, aquí:

https://www.cbia.com/news/workforce-development/hartford-students-nepal-power-project/